El juego es una actividad fundamental para promover el desarrollo, aprendizaje temprano y bienestar de las niñas y los niños. En este blog te contamos sobre cinco caracteristicas que hacen del juego una de las actividades más importantes en la primera infancia y cómo tu puedes promover estas experiencias de juego en el día a día. La investigación desde la neurociencia, pediatría, economía, psicología del desarrollo y otras disciplinas ha demostrado que el juego (sea liderado por las niñas y niños o guiado) es fundamental para el desarrollo de habilidades cognitivas, motoras y socioemocionales que las niñas y los niños requieren para ser éxitosos en la educación educación inicial y primaria y para relacionarse con otras niños y niñas y adultos. El juego incluye actividades y experiencias que pueden ir desde el juego libre, donde las niñas y los niños deciden cómo y cuándo jugar, hasta juegos con reglas o guiados por otras personas. El juego, adicionalmente, puede ocurrir en cualquier lugar (el hogar, la calle) y no requiere de juguetes o materiales más allá de la imaginación y el deseo de divertirse. Ya sea libre, guiado, con o sin materiales o juguetes, toda experiencia de juego cuenta con cinco caracteristicas clave que explican sus beneficios en el desarrollo y aprendizaje temprano: Para promover la participación activa de las niñas y los niños, puedes apoyar su autonomia dejándolos elegir y descubrir cosas por si mismos, ayudarlos a lograr cosas que aún no pueden lograr por si sólos (por ejemplo, ponerse de pie) y crear un ambiente seguro y positivo que permita la libre exploración y juego. Puedes promover experiencias de juego significativas partiendo de los intereses de las niñas y los niños en vez de imponerles en qué o cómo jugar, permitiéndoles participar en tus tareas diarias (por ejemplo, de organización del hogar) y construyendo sobre los conocimientos que ya tengan las niñas y los niños, comparando entre lo que ya conocen y lo que están aprendiendo o en lo que estan jugando en el momento. Para promover experiencias de juego interactivas, puedes acompañar a la niña o niño a inventar juegos y/o encontrar soluciones conjuntamente, en vez de sólo limitarte a decirles que hacer o no hacer. También puedes involucrarte en conversaciones con preguntas abiertas que permitan a las niñas y niños expresar lo que piensan y sienten. Finalmente puedes participar con la niña o el niño en actividades conjuntas como construir con bloques, jugar, cantar canciones o contar historias. Dado esto, para permitir experiencias de juego iterativas y libres puedes aceptar que las niñas y niños no siempre sabrán o harán todo correctamente y que, por el contrario, intentarlo, experimentar y equivocarse es clave para aprender. También puedes enfocarte en felicitar el proceso y no sólo el resultado: lo importante es la persistencia y no sólo si la niña o el niño logró el resultado esperado. Por último, puedes buscar promover la persistencia y perseverancia. Para que una experiencia sea divertida, puedes enfocarte en compartir emociones positivas durante el juego, en vez de buscar corregir o criticar comportamientos, buscar divertirte en el proceso, y buscar compartir intereses y actividades divertidas en el día a día para fortalecer la relación.